Cuando llegan estas fechas llega a nuestras mesas un producto que es todo delicadeza, los pimientos de piquillo. Un auténtico manjar de otoño.

Los pimientos del piquillo nos llegan cada día de las huertas de Tudela de nuestro proveedor y amigo Luís Osés, todo un experto en la materia. Nosotros los asamos a leña y los pelamos a mano, uno a uno, para conservar todos sus sabores y estructura. Un breve confitado antes de servir le da el último toque para acompañar nuestros platos.

Se trata de una variedad botánica singular y autóctona de Navarra, aunque el origen del pimiento, como sabemos, está en América. La recolección, que se efectúa manualmente y de forma selectiva, empieza a finales de septiembre hasta noviembre, aproximadamente. Cabe destacar que a pesar de que el pimiento del piquillo era conocido en toda Navarra, hasta hace un par de décadas o tres no se plantaban para venta, sino para consumo propio. Un producto de casa, de toda la vida.

Además los pimientos de piquillo, con ese punto de dulzor tan especial, son el complemento perfecto para el txuleton de Sagardi. Un buen vino tinto, txuleton de vaca vieja a la parrilla y unos pimientos de piquillo, son una triología maravillosa que no te puedes perder.