Cuando llega la Primavera es el gran momento de uno de esos productos que nos diferencian, el espárrago fresco de Tudela. En nuestras huertas navarras ya han empezado a salir los primeros espárragos de la temporada, un auténtico tesoro de la gastronomía vasca que podréis disfrutar a partir de la próxima semana en nuestras cartas.

Luís Oses, nuestro amigo y proveedor, cuida y mima este producto maravilloso que nace de las fértiles tierras navarras desde hace generaciones. Un producto de la mejor calidad que necesita de mucha mano de obra, ya que se trata de un producto delicado y 100% de temporada.

 

 

Según nos ha confirmado Luís, esta temporada podremos disfrutar de un espárrago excelente porque se nos avecina una gran campaña, debido a la humedad acumulada los últimos meses.

El espárrago de Tudela necesita de fuertes contrastes, frío nocturno y calor diurno, para conseguir el producto que servimos en nuestros restaurantes, un espárrago fresco totalmente tierno, que casi se rompe.

El espárrago acogido a la Indicación Geográfica Protegida “Espárrago de Navarra”, tiene una coloración blanca, textura suave, con fibrosidad escasa o nula y un perfecto equilibrio en la suavidad de su amargor en el paladar, debido fundamentalmente a las frías noches de la zona y a la calidad de las aguas y sistemas de cultivo empleados en su obtención.

 

Se recoge cada día en la huerta hasta mediados o finales de junio, justo cuando asoman las puntas y está en su punto exacto.

El secreto para conseguir un producto único es la estrecha relación con el productor, sin intermediarios, y la frescura del producto, que a las pocas horas de recolectarlo ya está disponible en nuestro restaurante.

Nosotros lo preparamos de la manera más respetuosa: pelados a mano, escaldados al momento y templados suavemente en nuestra parrilla. Un plato sincero, sin complicaciones y con el producto como gran y único protagonista. Auténtica cocina de raíz.