Un guiso de barco, sencillo pero lleno de sabor, el marmitako es uno de los grandes platos de cocina vasca más popular.

Un guiso de alta mar que nace de la ciencia sabia de los arrantzales.

Recuperamos a Iñaki explicando los secretos para preparar un marmitako bueno bueno bueno con una cuadrilla de txapeldunes. (De cuando podíamos abriros las puertas de nuestras cocinas, e invitaros a cocinar con nosotros, para luego zampárnoslo juntos…)

Su origen se encuentra en la necesidad de los pescadores vascos (arrantzales) de poder montar un guiso que alimentase cuerpo y alma, con la poca materia primera que se podía cargar en los barcos y conservar fresca en alta mar. Excelente por su sencillez, por conseguir un guiso tan rico y a la vez tan práctico: patatas, cebollas, pimientos y conserva de tomate que cargaban en tierra, y el bonito de temporada que pescaban en alta mar. Cocinado todo en una gran marmita (de ahí el nombre) en la misma cubierta del barco, suponía también un momento de encuentro y compañerismo. Lo que se pescaba codo a codo, se disfrutaba codo a codo.

No cabe duda alguna que el “ritual” del marmitako era un pequeño oasis para entrar en calor y coger fuerzas, pero sobre todo era un momento de celebración del trabajo hecho, de la amistad y de la vida, que con un buen plato de marmitako delante sabía menos hostil y más sabrosa. 

El marmitako siempre ha sido uno de nuestros platos insignias de la temporada de primavera. De esos que esperáis con ganas, después de todo un invierno recordándolo, y con todo el verano por delante para disfrutarlo una y otra vez.

Como que este año no os podemos invitar a venir a cocinar un buen marmitako en nuestro fuego, dejamos por aquí la receta para los valientes que se animen a intentarla en casa. Eso sí, como ya sabéis, no hay una fórmula mágica… El secreto reside en el producto, la sensibilidad y la experiencia.

Así que si te quieres comer un marmitako bueno bueno bueno, que rinde homenaje a esos pescadores vascos de antaño que dejaban postradas las cañas de pescar para reunirse en torno una gran olla. Solo tienes que acercarte hasta tu restaurante Sagardi u Orio, allí te esperamos con el guiso cociéndose a fuego lento.